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PENSIÓN DE ALIMENTOS: QUÉ ES Y CÓMO SE EXTINGUE

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¿Qué es la pensión de alimentos?

La definición de la pensión alimenticia, o de lo que legalmente se considera  “alimentos” es más amplia que la simple alimentación propiamente dicha, engloba todos aquellos medios que son necesarios para la subsistencia de una persona, como la educación, por ejemplo.

El art. 142 del Código Civil señala, en cuanto al derecho de alimentos entre parientes que “Los alimentos comprenden también la educación e instrucción del alimentista mientras sea menor de edad y aún después cuando no haya terminado su formación por causa que no le sea imputable”.

La pensión alimenticia, así concebida suele ser fijada en procedimientos de divorcio, separación, o de medidas respecto a hijos no matrimoniales, y en la mayoría de los casos, cuando los hijos son menores de edad y dependientes de sus padres.

Muchos padres, obligados por aquellas resoluciones judiciales a prestar alimentos a sus hijos, se plantean en qué momento pueden dejar de pagar dicha pensión, sobre todo una vez estos han alcanzado la mayoría de edad.

Entonces, ¿cómo se extingue la pensión alimenticia?

Para conseguir la extinción de la pensión alimenticia establecida por una sentencia, tendremos que acudir a un procedimiento judicial conocido como de “Modificación de Medidas”.

El artículo 90.3, y también el artículo 91 del Código Civil, reconocen la posibilidad de modificar las medidas acordadas en una sentencia anterior, cuando se alteren sustancialmente las circunstancias.

Los requisitos para que la demanda prospere son básicamente: Que se produzca una alteración sustancial de las circunstancias, que dicha alteración sea posterior a la sentencia que se pretende modificar y que además tenga una cierta permanencia en el tiempo.

Pero, ¿Quiénes pueden iniciar este procedimiento de modificación de medidas? y ¿contra quién?

Es unánime y pacífica la doctrina jurisprudencial que establece que la legitimación activa y pasiva de un hijo menor de edad que convive y depende del hogar familiar corresponderá al progenitor custodio, tanto en el procedimiento inicial de separación, divorcio o análogo, como en un futuro procedimiento de modificación de medidas.

La problemática se plantea, cuando el hijo es ya mayor de edad, y en este sentido debemos aclarar que también en este caso si el hijo mayor de edad convive con la madre en casa y depende económicamente del hogar familiar, le corresponde a ella la legitimación activa y pasiva en una demanda de modificación de medidas, en representación de su hijo, y ello porque la legitimación en este tipo de procesos no puede nunca ser diferente a la del proceso inicial en el cual tiene su origen.

Así lo ha sentado reiteradas veces el Tribunal Supremo, citando a título de ejemplo la sentencia de 24 de abril de 2000.

La conclusión es que para conseguir la extinción de la pensión alimenticia, en estos casos no tendremos que demandar al hijo, aunque la Ley no impide que siendo  mayor de edad sea también llamado al proceso como coadyuvante. Lo permite expresamente el artículo 13 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Pero, qué ocurre si además de ser mayor de edad, estamos alegando en nuestra demanda que el mismo tiene ingresos propios e independencia económica, no conviviendo en casa en compañía de su madre. En este caso, parece evidente que deberá ser demandado en el proceso de modificación de medidas junto a su madre, debiendo defenderse y ser parte procesal activa.

Ahora cabe preguntarse, ¿Desde cuándo tiene efectos esa extinción: desde que pusimos la demanda, desde que se dicta la sentencia de primera instancia o desde la última sentencia?, y por otra parte, ¿habrá que devolver los alimentos ya abonados desde que concurren las circunstancias para la extinción?

En primer lugar, para resolver estas cuestiones hemos de recordar que es doctrina reiterada del Tribunal Supremo que “cada resolución desplegará su eficacia desde la fecha en que se dicte y será solo la primera resolución que fije la pensión de alimentos la que podrá imponer el pago desde la fecha de la interposición de la demanda, porque hasta esa fecha no estaba determinada la obligación, y las restantes resoluciones serán eficaces desde que se dicten, momento en que sustituyen a las citadas anteriormente” (sentencias 3 de octubre 2008 ; 26 de marzo 2014 ; 25 de octubre 2016 ).

Dicha doctrina se asienta en que, de una parte, el artículo 106 del Código Civil establece que los “los efectos y medidas previstas en este capítulo terminan en todo caso cuando sean sustituidos por los de la sentencia o se ponga fin al procedimiento de otro modo”, y de otra, el artículo 774.5 de la Ley de Enjuiciamiento Civil dispone que “los recursos que conforme a la Ley se interpongan contra la sentencia no suspenderán la eficacia de las medidas que se hubieran adoptado en ésta”.

De manera que, la primera sentencia que impone obligación de pagar alimentos es obligatoria desde la interposición de la demanda, pero la revisión posterior de la misma o su extinción en un procedimiento de modificación de medidas, sólo tendrá efecto desde que se dicte la sentencia en primera instancia. Desde este momento aunque haya un recurso posterior, el alimentante cumplirá lo acordado en esa sentencia de primera instancia en cuanto ha sustituido a la anterior sentencia.

Por otra parte, es también reiterada doctrina del Tribunal Supremo, desde la sentencia de 18 de abril de 1913, confirmada por sentencias de 30 de junio de 1885, 26 de octubre de 1897, 24 de abril de 2015 y 29 de septiembre de 2016, que los alimentos no tienen efectos retroactivos, “es decir que no puede obligarse a devolver, ni en parte, las pensiones percibidas, por supuesto consumidas en necesidades perentorias de la vida”.

Es decir, que si en la demanda de modificación de medidas hemos conseguido la extinción de la pensión alimenticia, no podremos reclamar nada de lo que se ha abonado hasta la sentencia de primera instancia, ni tampoco de lo abonado con posterioridad voluntariamente o por error.

Conclusión

Lo determinante es siempre la valoración que el Juzgado pueda hacer de cada situación concreta, por ello animo a los lectores que puedan estar preocupados por este tema a consultarnos acerca de su caso particular, de forma que podamos analizar en su conjunto todas las circunstancias y animarles o no, a iniciar un procedimiento judicial para conseguir la extinción de la pensión alimenticia.

Fdo.- Delia Inés Prieto Teijeiro

Abogada

Y en nuestra próxima publicación en este blog, el lector podrá conocer LAS CAUSAS DE EXTINCIÓN DE LA PENSIÓN DE ALIMENTOS