ABOGADOS FISCALISTAS

FISCALIDAD DE LOS PACTOS SUCESORIOS

A efectos del presente artículo resulta indispensable remitirnos al ya publicado por mi compañera Laura Gómez Tojeiro el pasado 7 de febrero, en el cual explicaba las consideraciones legales y prácticas de los pactos sucesorios de mejora y apartación regulados en los artículos 209 y siguientes de la Ley 2/2006 de 14 de junio de Derecho Civil de Galicia.

En este artículo nos centraremos en detallar el impacto fiscal que dichos pactos tienen para las partes intervinientes, y de manera más concreta sus ventajas fiscales.

Tres son los impuestos a los que nos tenemos que remitir cuando hablamos de los pactos sucesorios de mejora o apartación:

IMPUESTO DE SUCESIONES

Antes de nada, debemos tener en cuenta es que el Impuesto de Sucesiones tiene carácter autonómico, lo cual implica que las consideraciones que trataremos en el presente artículo sólo son aplicables a aquellos supuestos en que el impuesto deba someterse a la normativa autonómica gallega.

Así, con independencia de donde se encuentre ubicado el bien, el sometimiento a la normativa gallega y por lo tanto la aplicación de los beneficios fiscales gallegos, requieren necesariamente ser mayor de edad, requisito específico para los pactos sucesorios y la  vecindad gallega.

Lo primero que hay que dejar claro es que, tal y como ocurre con la sucesión tras el fallecimiento del causante, en los pactos sucesorios, el obligado a liquidar el impuesto de sucesiones es el mejorado/apartante, teniendo para ello tiene un plazo de seis meses desde que se otorga el pacto sucesorio. Además, el impuesto deberá liquidarse siempre, con independencia de que el resultado de mismo sea cero.

¿Cuáles son los beneficios fiscales de la legislación autonómica gallega en materia de pactos sucesiones?

  • No es de aplicación la adicción del 3% del total del patrimonio hereditario en concepto de ajuar doméstico
  • Los descendientes mejorados/apartados de 18 a 24 años años gozan de una reducción en la base que va desde de 1.200.000 euros hasta los 600.000 euros, en función de la edad.

Además, los mejorados/apartantes de 18 a 20 años, ambos inclusive, tendrán una deducción del 99%

  • Los descendientes mejorados/apartados mayores de 25 años o más y, en su caso, el cónyuge apartado, gozan de una reducción en la base de 400.000 euros.
  • Igualmente les será aplicable a los mejorados/apartados, con independencia de la edad, las reducciones para la vivienda habitual que se prevén con carácter general para el impuesto de sucesiones de Galicia, en el artículo 7 del Decreto-legislativo gallego 1/2010 y que contempla unas reducciones para la vivienda habitual desde el 95 al 99% según los casos y siempre que se cumplan los requisitos legalmente establecidos.

Un asunto que es importante destacar, y que, si bien en su momento creó cierta controversia, la cual, tras distintas resoluciones de la Dirección General de Tributos (17 de octubre de 2013 o la de 30 de abril de 2014), ha quedado resuelta, es el hecho de la acumulación de varios pactos sucesorios a efectos fiscales.

Nada impide que una misma persona pueda otorgar distintos pactos sucesorios a favor de un mismo descendiente o cónyuge, según estemos ante una apartación o mejora. Ahora bien, desde el punto de vista fiscal, los distintos pactos sucesorios que se otorguen, deben tratarse de manera independiente, es más, ni siquiera pueden acumularse a la posterior sucesión como consecuencia del fallecimiento del causante. Es decir, los beneficios fiscales se aplicarán individualmente a cada uno de los pactos, sin que quepa acumular el valor de los bienes de los distintos pactos a efectos de considerar los límites de las reducciones fiscales que hemos detallado anteriormente.

IMPUESTO MUNICIPAL SOBRE EL INCREMENTO DE VALOR DE LOS TERRENOS DE NATURALIZA URBANA (PLUSVALÍA)

Se trata de un impuesto municipal que, para el caso de transmisiones, tanto “mortis causa” como “inter vivos”, grava el aumento de los terrenos urbanos objeto de la transmisión.

En este caso, y dado que, aunque el pacto se produce en vida de ambos intervinientes, lo cierto es que tiene la consideración de sucesorio, el obligado a liquidar este impuesto sería el mejorado/apartado, para lo cual dispone de un plazo de 30 días desde que se otorga el pacto sucesorio.

Ahora bien, es importante traer a colación la reciente Sentencia del Tribunal Constitucional de 11 de mayo del año 2.017, que declaró la inconstitucionalidad y nulidad de los artículos 107.1, 107.2 a) y 110.4 del Texto Refundido de las Haciendas Locales, lo que en la práctica viene a suponer que no se podrá aplicar un impuesto como la plusvalía, para aquellos casos en que no se produce un incremento patrimonial como consecuencia de la transmisión.

No obstante, a efectos de evitar posibles sanciones o recargos, teniendo en cuenta que la solución sigue sin ser pacífica, a pesar de la sentencia del Tribunal Constitucional, y por cuanto los ayuntamientos siguen exigiendo el pago del impuesto, es importante, hasta que no se produzca una modificación normativa, que el impuesto se liquide siempre, sin perjuicio de que posteriormente, y para el caso de no existir un incremento real del valor del terreno, se solicite la devolución de las cantidades que, en su caso, se hubieran abonado por este concepto.

IMPUESTO DE LA RENTA DE LAS PERSONAS FÍSICAS

El Tribunal Superior de Justicia de Galicia, desde el año 2.012, ha declarado reiteradamente la no sujeción al Impuesto de la Renta de las Personas Físicas de la pérdida o ganancia patrimonial puesta de manifiesto como consecuencia de un pacto sucesorio de apartación o mejora. Que si bien, ha sido una cuestión muy controvertida, pues de hecho a pesar de las numerosas sentencias favorables a esta tesis, resoluciones posteriores de la Dirección General de Tributos aún creaban una cierta incertidumbre, lo cierto es que los pronunciamientos que, sobre esta materia, han realizado el Tribunal Económico Administrativo Regional de Galicia del 15 de septiembre de 2014 y más recientemente el Tribunal Supremo el 9 de febrero de 2.016, nos llevan a concluir que el tratamiento fiscal de las pactos de mejora o apartación a efectos del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, es el mismo que cualquier transmisión “mortis causa” y por lo tanto no está sujeto al citado impuesto, lo que en la práctica nos lleva a no tener que declarar dicha operación en la impuesto estatal.

Que siendo ésta una materia compleja, por lo diverso de cada caso, siempre es importante, antes de llevar a cabo cualquier pacto sucesorio, asesorarse en un despacho profesional especializado en el que les puedan ofrecer toda la información necesaria desde el punto de vista legal, práctico y fiscal y beneficiarse así de estas ventajas de las que gozamos en la comunidad autónoma gallega y que nos permite transmitir propiedades a nuestros descendientes y cónyuges con un coste muy reducido.

Fdo.- Lorena Rodríguez Pena

Abogada